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Imagina que vas por la calle, una persona se te acerca y te pide algo porque no tiene qué comer. ¿Le das dinero o pasas de largo? ¿Dudas si realmente va a usar ese dinero en comida? ¿Sientes que eres una mala persona por no saber cómo actuar en este tipo de situaciones?

Y es que pareciera que nuestro mundo actual se mueve únicamente entre blancos y negros, sin tomar en cuenta los matices. Dentro de estos aspectos, se encuentran los valores morales, los cuales parecen querer definir el comportamiento de las personas entre el bien y el mal.

Sin embargo, esta noción tan básica tiende a llevar a malinterpretaciones sobre lo que realmente define las acciones buenas de una persona en los distintos núcleos de su vida. 


Por tanto, hoy te traemos la definición más completa sobre estos principios y una lista de valores para entender mejor el carácter moral de nuestra sociedad, y cómo definir el camino correcto hacia una actitud justa que permita potenciar tu crecimiento personal a través de la adopción de valores éticos.

Definición de valores morales

El fundamento de los valores proviene de los estándares del comportamiento de cada individuo. Este tipo de conductas derivan del seno familiar, la sociedad, los gobiernos, nuestras creencias o religiones y en especial, de nosotros mismos.

A raíz de estos contextos surgen el conjunto de principios éticos que solemos aplicar casi de manera inconsciente en nuestras vidas. Por ejemplo, a través de nuestra educación podemos aprender valores religiosos, materiales, culturales e incluso ambientales.

Entonces, ¿por qué es tan difícil encontrar una correcta definición de lo que es un valor moral?

Empecemos por lo básico. Entre sus muchos significados, el valor es entendido como «el grado de utilidad o aptitud para cubrir una necesidad o proporcionar bienestar o deleite.»

En este sentido, los valores son entendidos como las acciones que motivan nuestra conducta, y que permiten definir nuestros juicios sobre lo que es deseable o indeseable. Dichos principios delimitan las cualidades que están presentes en el ser humano, y que en cierta medida determinan nuestra forma de ser dentro de un grupo social.

Así, este término tan amplísimo está presente en casi cualquier aspecto de nuestras vidas. Existe valor en el arte, la cultura, el deporte, la ciencia, la economía o incluso en nuestras relaciones interpersonales. Pero, ¿son estos valores morales?

Una obra de arte, por ejemplo, puede ser valiosa a nivel económico, pero no tiene un valor moral por sí mismo. Sin embargo, cuando aprendemos desde pequeños a ser honestos, ponemos en práctica el valor de la honestidad.

Así, los valores humanos pueden llegar a ser importantes para lograr una convivencia social óptima, y a su vez, servir como herramientas en la creación de buenos hábitos personales.

Eso sí, cada individuo es libre de decidir qué valores personales aplicar en su día a día de manera que puedan mantener una relación sana con su entorno, sin dejar a un lado nuestros sentimientos o emociones.

De hecho, a partir de estas acciones es que surgen lo que conocemos como normas morales. Aptitudes como la honestidad, la justicia o la responsabilidad conllevan a una serie de normas sobre cómo se debería actuar en conjunto. 

Por ejemplo, el no mentir es una regla que proviene del valor de la honestidad y que puede ir directamente relacionado con otras virtudes como la lealtad o la confianza.

Pero, ¿qué tipos de valores promueven el bien moral? ¿Quién realmente define puede definir qué son normas morales?

Pros y cons de los valores morales

Dentro del complejo mundo de la psicología, destaca en específico el estudio de la moral por parte del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, quien, desde un punto de vista un tanto polémico, alega que la constitución de un valor puede conllevar a suposiciones erróneas de los juicios éticos, y de cómo éstos son los que parecen interpretar nuestra percepción del mundo como lo conocemos.

Por tanto, Nietzsche se opone a la noción de muchas sociedades sobre la idea del altruismo-egoísmo como fundamento de la moralidad, así como el justificar el comportamiento de un individuo tomando la consecuencia por causa.

«¡No sé en absoluto lo que hago! ¡No sé en absoluto lo que debo hacer! Tienes razón, pero no dudes esto: ¡Eres hecho! ¡En todo momento! En todos los tiempos la humanidad ha confundido la activa y la pasiva, es su eterno error gramatical». - Nietzsche

En su lugar, el autor busca desmitificar la absolutez de los sentimientos morales y expone pensamientos propositivos como la eliminación de la culpa como elemento inherente en los seres humanos, el cuidado del cuerpo y la revaloración de nuestros principios.

En este sentido, los principios morales deben ser vistos como algo más que un conjunto de normas que nos encasillen en un determinado comportamiento. Se trata de impulsar valores humanos que realmente defiendan el amor, la solidaridad y la paz, sin perjudicar la libertad que tenemos como personas.

Ejemplos de valores morales cotidianos

Antes de recopilar los tipos de valores más conocidos, es importante que recuerdes que estos principios pueden significar más que una etiqueta, ya que sus connotaciones son variables y cambiantes. 


Por tanto, los seis valores que te traemos son algunos de los más útiles para construir y desarrollar tu misión personal hacia una mejor experiencia con tu entorno y en especial, contigo mismo.

1. Honestidad

Bien sea dentro de tu vida laboral, familiar, social o a nivel personal, vivir y actuar siendo leal y sincero con tus pensamientos es una forma buena de generar la paz, confianza y seguridad que necesitas. ¡Pero recuerda! La sinceridad no quiere decir hablar sin filtros. Es necesario ser honestos, sin dejar a un lado la sensibilidad y empatía.

2. Perseverancia

El famoso director de cine Woody Allen ya lo decía, «el 90% del éxito se basa simplemente en insistir». Y es que de la laboriosidad pueden llegar a surgir grandes ideas.

¿Estás en ese punto de tu vida en el que no sabes qué camino tomar? Es el momento ideal para potenciar la perseverancia. ¿Crear tu propio emprendimiento? ¿Correr una maratón? ¿Aprender un nuevo idioma? ¡Tú decides! Recuerda que todo empieza con un poco de esfuerzo y constancia.

3. Valentía

Precisamente, para llevar a cabo tus planes es necesario dar el paso fuera de tu zona de confort. Tanto la perseverancia como la valentía forman parte de las clases de valores que te ayudarán a enfrentar tus problemas y confiar en tus acciones.

4. Gratitud

Otra de las acciones que podemos aplicar en nuestro día a día es el ser agradecidos con nuestra familia y amigos, con el medio ambiente y en especial, con nosotros mismo.

De esta forma, podremos mejorar nuestro bienestar emocional, mejorar los vínculos afectivos con nuestros seres queridos y potenciar nuestra confianza, optimismo y positivismo.

5. Equidad

La igualdad contribuye a la solidaridad, justicia e igualdad de oportunidades dentro de la sociedad. Por tanto, la equidad puede ayudarnos a ser más empáticos, respetuosos y a alcanzar un mundo realmente justo, donde las oportunidades no estén definidas por género, color, etnia o condición socioeconómica.

6. Tolerancia

El respetar las ideas, creencias o pensamientos de otros es un valor moral básico para aceptar que nuestro mundo actual está formado por una pluralidad de prácticas, actitudes y valores. Asimilar perspectivas distintas a las nuestras puede mejorar tu comprensión, valentía y confianza.

A estos principios podemos sumar un sinfín más. La responsabilidad, la compasión o el respeto forman parte de los muchos otros valores éticos presentes en nuestra sociedad.


Sin embargo, es importante tener en cuenta que también existen conductas que se oponen a este conjunto de normas morales. Los denominados antivalores representan la antítesis del bien moral y generalmente irrumpen la armonía, serenidad o la razón con nuestro entorno.

Cómo aplicarlos de forma sana en tu vida

Por tanto, los principios morales no son aislados, sino que se interrelacionan, varían y permiten mejorar el  comportamiento de las personas.

La mejor forma de aplicarlos es preguntándote qué principios buscas potenciar, qué antivalor crees que está limitando tus objetivos, qué valores admiras en otras personas. Con este práctico ejercicio definirás mejor los valores personales que buscas incluir en tu vida. 

¡Pero no lo olvides! El carácter moral de nuestras acciones es algo subjetivo y tú eres el único capaz de definir qué principios adoptar para aportar un cambio positivo en tu crecimiento personal.


Nunca dudes en tus virtudes y que eres capaz de todo, porque las buenas acciones nacen de aquellos que perseveran en sus sueños y objetivos. Y tú, ¿ya tienes una lista de valores que apliques en tu día a día?

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